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Discurso ante el Senado
México, martes, día 8 de diciembre de 2009
En mi calidad de gobernadora general, es para mí un verdadero placer y un gran honor tomar la palabra en este recinto entrañable para la vida democrática de México, máxime en este año en que celebramos 65 años de relaciones diplomáticas entre nuestros dos países.
Permítanme ante todo evocar los fuertes y excepcionales, añadiría yo, lazos de amistad que nuestros respectivos pueblos e instituciones han ido tejiendo a lo largo de los años.
Es un hecho consabido, y me enorgullece recordarlo en esta ocasión, que México ocupa un lugar muy especial en los corazones canadienses.
Otro aspecto que convierte a México y Canadá en socios de primerísimo orden radica en el compromiso que hemos adquirido con vistas a reforzar la seguridad, aumentar la prosperidad y promover nuestros valores democráticos a lo largo y ancho del hemisferio.
Para el bien de nuestros respectivos pueblos, es fundamental por ejemplo que hagamos un frente común para luchar contra la amenaza que suponen las sofisticadas redes criminales que, con sus actividades delictivas, siguen extendiendo sus tentáculos en todo el continente.
Me refiero entre otras cosas a la trata de personas, al narcotráfico, al tráfico de armas y de influencias, a la corrupción, al blanqueo de fondos y a la violencia, que hacen estragos en nuestras comunidades.
Para lograr combatirlos, hay que establecer estrategias en común, ya que, como sobradamente sabemos, nos encontramos en un momento verdaderamente apremiante.
Esta voluntad de estrechar la cooperación a nivel hemisférico es de hecho una de las piedras angulares de la política exterior de Canadá, y sólo nos cabe felicitarles por haber emprendido esta misma vía tan prometedora.
Seamos atrevidos y apostemos por el dinamismo de la relación entre Canadá y México, y ello en distintas áreas críticas de nuestras respectivas sociedades.
Desde que firmamos el Tratado de Libre Comercio de América del Norte en 1994, no sólo nos hemos convertido en excelentes socios comerciales, sino que también hemos implementado mecanismos novedosos como la Asociación Canadá-México, establecida en 2004, con el fin de propiciar la colaboración y la concertación en el área de las inversiones, la innovación, los asuntos agrícolas, la vivienda, el medio ambiente, el desarrollo del capital humano, la energía y la movilidad de la fuerza laboral.
En este sentido, cabe destacar que el Programa de trabajadores agrícolas estacionales, que cumble ya 35 años de funcionamiento y que nos permite acoger a trabajadores temporales mexicanos, se considera en el mundo entero como un modelo de lo más fructífero.
Esta visita de Estado nos ofrece la ocasión de explorar nuevos ejes de colaboración y de asociación con vistas a diversificar nuestras inversiones y actividades comerciales. No cabe duda de que podemos mejorar muchísimo si redoblamos nuestros esfuerzos y usamos nuestra imaginación.
Estos mismos compromisos los hemos asumido también a nivel multilateral donde mantenemos diálogos constructivos con diversos organismos internacionales como son las Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos, el G-20 (G-veinte), el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.
No faltan así pues las ocasiones para potenciar la solidaridad en un momento tan decisivo de nuestra historia colectiva, en el que atravesamos una profunda crisis de nuestros valores, que no podemos reducir a su mera dimensión económica, y que exige un replanteamiento de la ética del intercambio y de la responsabilidad hemisférica en el contexto actual de la globalización.
A estas relaciones vienen a añadirse unos 400 acuerdos suscritos entre varias universidades, centros de estudios y programas que propician los intercambios académicos y un mejor intercambio de conocimientos entre nuestros dos países.
Ese mismo empeño y entusiasmo presiden las relaciones culturales que han sabido cultivar los talentos creadores de nuestros respectivos países para mayor regocijo de nuestros pueblos.
Citemos a modo de ejemplo la programación del Festival Internacional Cervantino de Guanajuato, que figura entre las manifestaciones artísticas más importantes de América Latina y entre los mayores festivales multidisciplinarios del mundo, y cuya edición, número 37, clausurada el mes pasado, contó con la actuación estelar de varios artistas de Quebec.
Nuestros artistas comparten el deseo de multiplicar las posibilidades de colaborar y de enriquecer mediante sus contribuciones la diversidad cultural que caracteriza nuestras respectivas historias y nuestros territorios.
Todo ello no puede sino alegrarnos, porque como decía Octavio Paz, « Cualquier cultura nace de la mezcla, del encuentro, de los choques ».
« En cambio – advertía el poeta, las civilizaciones mueren por aislamiento ».
Es precisamente para dar fe de los lazos estrechos que nos unen que mi esposo, Jean-Daniel Lafond, yo misma y la delegación que nos acompaña, pretendemos ir al encuentro de las fuerzas vivas de la sociedad mexicana, de los empresarios a los estudiantes, de las ONG a las instancias decisorias, de los artistas a las asociaciones de mujeres, tanto aquí, en el centro del país, como en Chiapas, en Tuxtla Gutiérrez y en San Cristóbal de las Casas.
Me gusta la diplomacia a nivel humano, y nuestro mayor anhelo reside en asegurar juntos « la continuidad de algunas ideas en el tiempo », por retomar de alguna manera la hermosa frase de Carlos Fuentes.
Con este ánimo de solidaridad y fraternidad, emprendemos así pues nuestra visita de estado a México, pero también con la firme voluntad de recordar a nuestros pueblos respectivos que somos hermanos y hermanas de espíritu y de corazón, y con la esperanza de abrir nuevas posibilidades de colaboración entre nosotros.
Les estoy sumamente agradecida por haberme honrado con esta invitación a dirigirles la palabra y deseo y auguro larga vida a la profunda y hermosa amistad que une a México y Canadá.
¡Y que nuestros mejores deseos de prosperidad y de felicidad les acompañen en esta víspera, por así decirlo, del bicentenario de la Independencia y del centenario de la Revolución Mexicana!
